Hoy escuchaba una canción que compuse hace unos años.
Como título decía entre paréntesis "que no me pase esto"
y abajo la letra sobre una pareja infeliz que sigue por inercia,
él con su traje, cansado, con un inventario de razones para estar mal,
y la pobre chica hippie artista que tiene que olvidarse de sus canciones y ponerse a escuchar las quejas diarias de su hombre,
esperando que quizá en algún momento le preste un poco de atención.
Escuchaba la canción y leía la letra y entendía porqué había puesto arriba "que no me pase esto".
La pesadilla de toda artista, estar con alguien que no valora lo que hace.
Seguía escuchando y me imaginaba a mí, esperando por un hombre que tiene un traje tatuado,
esos que se sacan la camisa y siguen tan rígidos como si la tuvieran aún puesta.
Me imaginaba escuchando esas quejas, olvidándome de las cuatro estrofas que le dediqué, sabiendo que esa noche no iba a poder cantar porque él iba a querer descansar.
Terminó la canción y yo seguía pensando: Que no me pase esto.
Me acordaba de mi tía diciéndome que el amor es como el agua, ablanda hasta el corazón mas duro...
Pero, ¿el agua puede ablandar una piedra? Y lo que es todavía mas raro, ¿como llegas a enamorarte de una piedra?
No pude dejar de pensar en mi canción, lo único que se, es que espero, en 20 años, la persona que pase por la puerta me diga "tuve un día horrible, cantame al oído" y que apenas se guarde el traje, guarde con el los problemas.
Que seamos 2, no 1+1.
Vicky
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